¿Qué es el Suelo Pélvico?

SUELO PÉLVICO

La fisioterapia pelviperineal (que procede de la unión de los términos “pelvis” y “periné”), fisioterapia uroginecológica o fisioterapia del suelo pélvico es una rama de la fisioterapia que tiene como objetivo poder valorar, tratar, mejorar y prevenir las alteraciones que puedan producirse en la zona del suelo pélvico, tanto en hombres como en mujeres.

En estos últimos años se oye cada vez más hablar sobre la fisioterapia del suelo pélvico, quizás porque la sociedad tiene menos tabús para hablar de sus pérdidas de orina, sus dolores durante las relaciones sexuales o sus secuelas post parto…, por poner algunos ejemplos. Pero a pesar de ello, sigue siendo una especialidad bastante desconocida.

En Cofer, hemos creído esencial, crear una Unidad de Suelo pélvico, para poder evaluar y tratar disfunciones del suelo pélvico y de la esfera sexual que acompañan a la mujer en el posparto y la menopausia y al hombre después de la cirugía de próstata. Pero también para prevenir y tratar a las mujeres que no hayan dado a luz ni estén en periodo perimenopáusico, así como los hombres que jamás hayan pasado por un quirófano para que les realicen una prostatectomía.

¿Qué es, qué daña y qué problemas puede causar?

SUELO PÉLVICO

Cómo ya hemos dicho, se conoce poco sobre esto, así que lo primero será conocer y situar el suelo pélvico, para poder entender mejor los problemas que nos puede causar:

 

¿QUÉ ES EL SUELO PÉLVICO?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que se encuentran en la base de la pelvis. Su función principal es sostener las vísceras del abdomen y la pelvis. Así pues, es el responsable de controlar la continencia urinaria y anal.

 

¿QUÉ DAÑA EL SUELO PÉLVICO?

El embarazo, el parto y el postparto son factores que dañan el suelo pélvico, pero también lo son la menopausia, el estreñimiento crónico y los deportes de impacto. Estas son algunas causas pero existen muchas más.

 

¿QUÉ PROBLEMAS PUEDE CAUSAR UN SUELO PÉLVICO DAÑADO?

Un suelo pélvico débil, dañado o alterado de alguna forma, puede provocar:

  • Incontinencias urinarias
  • Incontinencias de gases y heces
  • Prolapsos (descenso de órganos)
  • Coccigodinia
  • Dolor pélvico crónico
  • Dolor o disfunciones en las relaciones sexuales
  • Vulvodinia o vestibulitis vulvar
  • Prostatitis
  • Síndrome de atrapamiento del pudendo
  • Neuralgias pudendas (clitoriinia, dolor peneano y testicular, dolor anal…)
  • Hemorroides
  • Dolor lumbar

 

Para saber si, en tu caso, está indicado realizar un tratamiento de Fisioterapia pelviperineal, es necesario acudir a la clínica para que nuestra fisioterapeuta especializada realice una valoración de tu suelo pélvico, que consistirá en mantener una entrevista con el paciente y llevar a cabo una exploración física.